UN ESTILO DE AMAR
Los cristianos iniciaron su expansión en una sociedad en la que había distintos términos para expresar lo que nosotros llamamos hoy amor. La palabra más usada era filía, que designaba el afecto hacia una persona cercana y se empleaba para hablar de la amistad, el cariño o el amor a los parientes y amigos. Se hablaba también de eros para designar la inclinación placentera, el amor apasionado o sencillamente el deseo orientado hacia quien produce en nosotros goce y satisfacción.
Los primeros cristianos abandonaron prácticamente esta terminología y pusieron en circulación otra palabra casi desconocida, agape, a la que dieron un contenido nuevo y original. No querían que se confundiera con cualquier cosa el amor inspirado en Jesús. De ahí su interés en formular bien el «mandato nuevo del amor»: «Os doy un mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado».
El estilo de amar de Jesús es inconfundible. No se acerca a las personas buscando su propio interés o satisfacción, su seguridad o bienestar. Solo piensa en hacer el bien, acoger, regalar lo mejor que tiene, ofrecer amistad, ayudar a vivir. Así lo recordarán años más tarde en las primeras comunidades cristianas: «Pasó toda su vida haciendo el bien».
Por eso su amor tiene un carácter servicial. Jesús se pone al servicio de quienes lo pueden necesitar más. Hace sitio en su corazón y en su vida a quienes no tienen sitio en la sociedad ni en la preocupación de las gentes. Defiende a los débiles y pequeños, los que no tienen poder para defenderse a sí mismos, los que no son grandes o importantes. Se acerca a quienes están solos y desvalidos, los que no conocen el amor o la amistad de nadie.
Lo habitual entre nosotros es amar a quienes nos aprecian y quieren de verdad, ser cariñosos y atentos con nuestros familiares y amigos, para después vivir indiferentes hacia quienes sentimos como extraños y ajenos a nuestro pequeño mundo de intereses. Sin embargo, lo que distingue al seguidor de Jesús no es cualquier «amor», sino precisamente ese estilo de amar que consiste en acercarnos a quienes pueden necesitarnos. No lo deberíamos olvidar.
José Antonio Pagola







Gracias, José Antonio, por tu reflexión: tocas el corazón del Evangelio, que es el mismo modo de hacer y decir del Padre, del que su Hijo, nuestro hermano, nos lo ha revelado y dado a conocer: quien me ha visto, ha visto al Padre: el Padre y yo somos uno.
Paz y fraternidad
+ángel arbeteta losa
sacerdote diocesano del Prado en Madrid
ESCUCHAR LA PALABRA Y PONERLA EN PRACTICA
Hora: Todos los jueves a las 21h Madrid
Unirse a la reunión Zoom
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ID de reunión: 815 7559 1512
Código de acceso: 665379
5 Pascua – C (Juan 13, 31-33ª. 34-35)
“Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros”
PREPARACIÓN PARA LA ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS
(En casa: busca un lugar tranquilo donde puedas leer en paz la Palabra de Dios. Serena tu espíritu y respira varias veces profundamente)
SEÑAL DE LA CRUZ Y ORACIÓN INICIAL
Oración para pedir el don de comprender el Evangelio abandonándose en las manos de Dios y así poder conocer y amar a Jesucristo siguiéndolo y dándolo a conocer.
Estamos ante ti, Espíritu Santo, reunidos en tu nombre.
Tú que eres nuestro verdadero consejero:
ven a nosotros, apóyanos, entra en nuestros corazones.
Enséñanos el camino, muéstranos cómo alcanzar la meta.
No permitas que perdamos el rumbo como personas débiles y pecadoras.
No permitas que la ignorancia nos lleve por falsos caminos.
Concédenos el don del discernimiento,
para que no dejemos que nuestras acciones se guíen por prejuicios y falsas consideraciones.
Condúcenos a la unidad en ti,
para que no nos desviemos del camino
de la verdad y la justicia,
sino que, en nuestro peregrinaje terrenal,
nos esforcemos por alcanzar la vida eterna.
Esto te lo pedimos a ti,
que obras en todo tiempo y lugar,
en comunión con el Padre y el Hijo por los siglos de los siglos.
Amén.
SALUDO
¿Cómo y dónde estamos?
ACERCAMIENTO AL EVANGELIO
“Comienzan las palabras de despedida de Jesús, que hemos escuchado en este texto del Evangelio. Sabemos que todas las palabras son importantes, mucho más éstas, porque son como las palabras de su testamento. De alguna manera Jesús quiere dejar grabado a fuego lo esencial. Lo más importante para que sus discípulos de ayer, nosotros de hoy y los de siempre lo tengamos en cuenta.
Recordemos brevemente que es en este contexto en donde Jesús realiza ese gesto inaudito, solo reservado a los esclavos, de lavar los pies a los discípulos y que hemos revivido el Jueves Santo. Además, en este contexto el Señor nos deja su mandamiento, el que nos identifica como discípulos suyos.
La verdadera señal o el distintivo de los cristianos “Amansen los unos a los otros, como Yo los he amado”. Nos podemos preguntar ¿Por qué es nuevo este mandamiento?, si ya en el Antiguo Testamento aparecía en el libro del Levítico. Es nuevo por dos motivos, porque solo gracias a Jesús, a su entrega total, podemos saber todo lo que significa amar al hermano, amarlo hasta las últimas consecuencias. Por otro lado también es nuevo porque gracias a la vida interior que él nos comunica, gracias a la donación de su espíritu podemos tener la fuerza para vivirlo con sinceridad y con verdad.
Oración:
Señor Jesús resucitado, tú que con la victoria sobre la muerte haces nuevas todas las cosas, renueva nuestro corazón con la fuerza de tu Espíritu para que podamos amar con la medida de tu corazón. Así ser parte, como decía el Papa Benedicto, de la “revolución de Dios”, “la revolución del amor”. Quiero ser parte de ella, desde las pequeñas cosas oponiendo el amor al odio, la mansedumbre a la violencia, el perdón a la venganza, la paz a la enemistad.”
Nota: Tomado de Reflexión: Monseñor Damián Bitar | Obispo de la Diócesis de Oberá, Argentina
Lectura del santo Evangelio según san Juan 13, 31-33ª, 34-35
“Cuando salió, dice Jesús: Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto. Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros.”
Palabra del Señor
Leer y releer la Palabra
¿Qué dice o/y cuenta el evangelio?
(SILENCIO)
Comentarios
UN ESTILO DE AMAR. Pagola.
https://www.gruposdejesus.com/5-pascua-c-juan-1331-33a-34-35-2/
LA BATALLA DEL AMOR. Dominicos.
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/15-5-2022/comentario-biblico/miguel-de-burgos-nunez/
LA NOVEDAD DEL AMOR CRISTIANO. Arquidiócesis de Madrid
https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2022/05/09/domingo-de-la-5a-semana-de-pascua-san-isidro-labrador-15-05-2022/
Puesta en común
MIRANDO A NUESTRA VIDA: LLAMADAS A LA ACCIÓN GRACIAS, PETICIONES Y COMPROMISOS, …
(Trabajar en casa y poner en común en el encuentro)
¿Qué me dice a mí el evangelio? ¿Qué buena noticia me anuncia o revela hoy el evangelio?
(SILENCIO)
¿Qué respuesta me pide a mí el Señor? llamadas a la conversión, compromisos, acción de gracias, peticiones, …, para ser Discípulo Misionero.
(SILENCIO)
ORACIÓN DE LOS FIELES
Queridos hermanos: Unidos a la Iglesia Universal presentemos con fe y esperanza nuestras intenciones diciendo: Dios de misericordia, escúchanos.
Por el santo padre Francisco, por los obispos, sacerdotes, religiosos, diáconos y quienes ejercen ministerios laicales en la Iglesia, para que tengamos claro que nuestro testimonio de vida debe ser el amor. Oremos.
2. Por los que gobiernan el mundo desde lo político y lo económico, para que en sus decisiones tengan en cuenta los gemidos que vienen de la creación y de los pobres. Oremos.
3. Por los que sufren, especialmente las víctimas de los desastres naturales, para que nuestra caridad con ellos sea viva y operante. Oremos.
4. Por nosotros aquí reunidos, para que nos dejemos interpelar por tu Palabra hecha carne en Jesucristo en quien podemos ser siempre nuevos, y estemos dispuestos a asumir los nuevos estilos de vida que el mundo necesita para sobrevivir. Oremos.
Padre amoroso, sabemos que tu no abandonas a los que te aman, escucha nuestra oración y acoge nuestras plegarias, por tu amado Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA
BENDICIÓN Y DESPEDIDA
Hermanos: Pidamos al Señor la gracia de asemejarnos cada día más a Él, amando a los demás como Él nos amó a nosotros hasta el punto de entregar su vida y derramar toda su sangre por nosotros. Si somos cristianos, procuremos vivir como Él vivió. En esto conocerán que somos discípulos suyos.
Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.
LITURGIA DE LA PALABRA DEL DOMINGO
https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/liturgia-del-domingo
INFORMACIÓN, RUEGOS Y PREGUNTAS
000discipulosmisioneros@gmail.com–
PAZ Y FRATERNIDAD