Jesús, el Cristo, punto de partida de nuestra acción evangelizadora
La experiencia originaria
Todo comienza cuando un grupo de discípulos –hombres y mujeres– se ponen en contacto con Jesús y experimentan en él algo que podemos resumir así: «la cercanía salvadora de Dios». Sin este encuentro, todo habría seguido como antes. Ha sido la experiencia de ese contacto personal con Jesús lo que ha transformado la vida de estos discípulos, dando una orientación y un sentido nuevo a su existencia.
Los cristianos de hoy no hemos de olvidar que evangelizar no es, en primer lugar ni primordialmente, transmitir una doctrina, exigir una moral o urgir una práctica ritual. Es mucho más. Es actualizar la primera experiencia iniciada por Jesús y seguir sus pasos colaborando con él en esta doble tarea: comunicar, contagiar, introducir en el mundo de hoy la Buena Noticia de un Dios amigo del ser humano; y promover el proyecto de ese Dios abriendo caminos a una sociedad más humana, más justa, más sana y más digna del ser humano.
Necesidad de testigos
Sin testigos no es posible transmitir la experiencia de Dios vivida con Jesucristo. Por eso, cuando Jesús envía a sus discípulos a anunciar la Buena Noticia, no les da la orden de transmitir una doctrina, no les encomienda el desarrollo de una organización religiosa; los llama a ser testigos de una experiencia nueva, de una vida transformada por su Espíritu. No los imagina como maestros, escribas, sacerdotes, liturgistas… Los ve como testigos: «Vosotros recibiréis una fuerza cuando el Espíritu venga sobre vosotros, y de este modo seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta en los confines de la tierra» (Hechos 1,8).
El cambio decisivo en nuestra actuación evangelizadora
Un modelo poco adecuado de evangelización
Condicionados por lo que nosotros mismos hemos conocido y vivido a lo largo de los años, corremos el riesgo de asumir sin mayor reflexión un modelo de acción evangelizadora que trata de abarcar muchos aspectos y dimensiones, pero que no siempre cuida la experiencia evangelizadora de Jesús y el testimonio inspirado por su Espíritu.
Casi siempre pensamos que lo más importante para evangelizar es contar con personas valiosas y bien preparadas, capaces de llevar a cabo las diversas tareas con eficacia. Pensamos también en la importancia de contar con medios eficaces que garanticen la transmisión adecuada del mensaje cristiano frente a otras ideologías, la implantación de la Iglesia, el desarrollo del trabajo pastoral en general. Necesitamos, además, desarrollar y perfeccionar cada vez más las estructuras y la organización. Es muy importante el número de personas comprometidas. Siempre somos pocos. Siempre los mismos, y los mismos para todo.
Hacia una evangelización más inspirada en Jesús
El objetivo es introducir y hacer presente en la vida de las personas, en el tejido de la convivencia social, en la historia de los pueblos, esa experiencia salvadora del Dios encarnado en Jesús y esa fuerza transformadora de su proyecto del reino de Dios, capaz de hacernos avanzar hacia una vida más humana y dichosa para todos.
Es importante contar con personas valiosas y bien preparadas, pero lo decisivo son los testigos, es decir, creyentes en cuya vida se puede intuir y captar la fuerza salvadora, liberadora, humanizadora, que se encierra en Jesús cuando es acogido con fe viva y con amor. Es importante contar con medios eficaces, pero lo decisivo son los medios empleados por el mismo Jesús. Medios aparentemente pobres, pero insustituibles. Lo importante es contar con estructuras sencillas, fraternas, solo las necesarias, ligeras, educativas, transparentes, alegres, que ayuden a vivir la experiencia del seguimiento a Jesús. Por último, lo decisivo no es el número, sino la calidad de vida evangélica que puedan irradiar las comunidades cristianas. En los próximos años vamos a constatar mucho más nuestra precariedad y la debilidad de nuestras fuerzas. Lo decisivo va a ser volver al Espíritu de Jesús.
José Antonio Pagola, NUEVA ETAPA EVANGELIZADORA, 4. Caminos de evangelización, capítulo 2








